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viernes, 7 de mayo de 2010

EL HEROE DE LAS MIL CARAS.

La participación de Alianza en esta versión de la Copa nos dejó mvchas cosas, mvy bvenas por cierto y a pesar de todo lo acontecido. Este es vn tribvto mvy personal a ese ekipo de la crvz en el pecho de parte de vn servidor. Larga vida al Alianza Lima.
Esta es vna leyenda, vna leyenda nveva, vna leyenda felíz. En el mvndo de las leyendas, donde lo real se mezcla con la fantasía, todo es posible...
"El héroe svbió a las altvras donde los cóndores se atreven a poner svs nidos, y bajó al llano vestido de vencedor. Enfrentó a vn terrible gigante y lo doblegó con cvatro golpes nefastos, dejándolo rvmiando bronca y rvborizado de la hvmillación, svpo también ser vencido demostrándonos ke a pesar de todo, los héroes también son de carne y hveso, a pesar de tener alma divina. Vna y otra vez nos devolvió la fe lvego de tropezar, se miró al espejo y se vio ke no había dejado de ser hvmano, por lo tanto imperfecto, pero ese corazón ke no se cansa de latir le tocaba vna y otra vez el pecho recordándole ke estaba siempre vivo, ke millones lo mantendrían con vida con el calor de sv aliento, no se dormiría porke "nvnca lvcharía en silencio", millones estaban con él gritando, saltando, empvjándolo si es necesario, acompañandolo a tierras lejanas, al calor del norte o las pampas en el lejano svr. Acvdiendo a sv llamado cada vez ke sea necesario, porke se jvraron lealtad mvtva, vn pacto de sangre entre el héroe y los mvchos ke lo segvían, ke lo amaban. La aventvra era larga, y el héroe lo sabía, preparó svs armas y salió con el sol a cvestas, besó sv escvdo, levantó sv bandera y llevó consigo vn puñado de sv tierra y la gvardó para recordar ke en la patria lo estarían esperando los mvchos. Pero no estaba solo, a sv lado siempre estaría vn grvpo de los svyos, el heróe se conmovió al ver ke por las tierras ke visitaba había vno de los svyos siempre, mirándolo fijamente y mostrándole vna sonrisa ke le decía "tv pvedes" con svs colores en el pecho. ¡Cómo fallarle a svs amigos, si estos jamás lo abandonaron!
El héroe lvchó, peleó, resbaló y se pvso de pie, trastabilló pero nvnca bajó la cabeza, escvpió sangre y cerró el pvño para golpear, perdió batallas, ganó mvchas otras, pero nvnca dio la gverra por perdida, se entregó por completo en el fragor de la batalla, poniéndo el pecho carbón, mostrándo el escvdo ke defendía, devolviéndole la fe a kienes cerraban los ojos de tristeza, viajando al svr a gritar a svs enemigos ke él no estaba mverto. Al divisar a lo lejos el campo de batalla cerró los ojos vn instante, sintió frío, era de noche en vn país extraño, el frío viento le soplaba en la frente, levantó la cara -siempre con los ojos cerrados- y escvchó la invitación del enemigo ke se reía a lo lejos, soberbio, grotesco, indigno. Extendió los brazos, se hizo vna crvz -como en sv pecho-, se envolvió en sv bandera azvl y blanco y con vn grito de gverra embistió contra el enemigo. La batalla podría haber dvrado dias, años, pero el héroe no renvnciaba, partió sv lanza, abolló el escvdo, pero no lo mataron, el enemigo lo rodeaba, lo atvrdía, lo intentaba confvndir y hacerle caer en vn error fatal ke le kite la vida, ke lo haga caer. Pero nvnca lo doblegaron, mostro vna fortaleza poca antes vista, peleó con pvños, gritó, bramó, sentía cómo las venas le saltaban en la sien y en el cvello, podía sentir sv corazón como vn tambor de gverra llamando a no caer de rodillas nvnca.
No se fve derrotado; la Cobardía se hizo presente en el campo, pálida, pvsilánime, timorata y le dió vn golpe artero por la espalda, salió por vn costado del enemigo, con vna mano escondida detrás, llevando kien sabe ké, tal vez monedas o tal vez vn favor vergonzoso ke le impedía mostrarlo, con vn gesto hipócrita y vna voz trémvla con hedor a cinismo le dijo: "ya no lvcharás más, tv tiempo en estas tierras se ha ido". El enemigo gritó y se baño en lágrimas falsas de vencedor ke sabe ke no ha vencido, miraba de reojo al héroe y no lo miraba de frente porke sabía ke la mirada era terrible en cólera, dio media vvelta y se fve rápidamente dejando el campo de batalla, la Cobardía reptó tras él, sigviendo sv mismo camino, confvndiéndose entre las nieblas de la deshonra y las sombras de la corrvpción.
El héroe estaba cansado, se apoyó en vna roca y lloró sangre, lloró lágrimas de gverrero en silencio por vnos minvtos, se secó con sv bandera, miró el campo de batalla, en vnas horas amanecería y debería emprender retirada hacia la patria, pero vn sonido familiar llamó sv atención y volteó: estaban allí como siempre vn nvtrido grvpo de los svyos ke había librado sv propia batalla, con hambre como él, con el corazón hirviendo como él, con los ojos rojos al igval ke el héroe, caminaron hasta llegar a sv lado y lo rodearon y le cantaron vna canción de gverra, de esas ke vna y mil veces entonaron de manera atronadora y les había hecho ganar batallas desde atrás. El héroe, conmovido, se pvso de pie y se señaló con el índice el corazón, esa mákina de carne, fvente inagotable de valor, y les dijo: "corazón, para ganar".
El héroe emprendió el largo retorno y se contaron mil historias sobre sv gesta, vnas verdaderas, otras no tanto, pero lo cierto es ke al llegar a casa vn mar de gente, sv gente, lo esperaba a las pvertas de la civdad, con los brazos en alto en señal de algarabía, con sonrisas sinceras, sonrisas de amigo. El héroe sonrió vn poco confvndido y le dijeron: "en las bvenas te segvimos a todos lados, en las malas no te vamos a abandonar".
Así volvió el héroe a casa, sigvió reinando y defendiendo svs colores, dando alegrías a sv pveblo, esta aventvra llegó hasta akí, pero en los alrededores se sigvió hablando del héroe blanco y azvl por mvcho tiempo más.
Y la leyenda ke ahora todos conocen habla del héroe, de sv eterno retorno y de sv incansable bvskeda de vna Copa, ke él sabe tendrá sv nombre grabado...algvn dia."

2 comentarios:

JhordAn LvcHo BeTo dijo...

Así es hermano, LLEVARÁ SV NOMBRE.

Bencho dijo...

Muy buen post, realmente interesante tu blog, felicitaciones!, no dejes de escribir.

Un abrazo.