Vn poco de metAL antes de segvir leyendo. Pincha en play!

jueves, 6 de agosto de 2009

"De cómo me fvi al Callao y volví."

A continvación, vna colaboración de Vc sobre la caminata al Llacva contra los pavos desde sv perspectiva personal.
Servido chato (y gracias x la colaboración).
Enjoy it.

¿Rezando? ¿Creerá en Dios?, siempre saca sv crvz y la besa; al menos concentrado está, ¿qvé pensará en este momento?, falta mvcho camino. Recién hemos empezado y ya hemos tenido vn encventro con esos insvrgentes qve ocasionan tantos problemas.
La llvvia de piedras alertan a todos, antes de pensar en qvienes son, me cvbro la cabeza, esqvivo vna, levanto la cabeza y veo qve vienen más. ¿Dónde te fviste? Te vi pasar, y ahora, ¡sal de ahí!, pienso, corro a vn lvgar segvro, ¿Segvro? ¿Dónde? Pasaron más piedras, algvnos salen en bvsca de los agresores, otros responden con piedras, otros sólo corren.
Llegó la ley, imparte sv ley a golpes, los agresores se dispersan, nos reagrvpamos. Lo golpearon, "está sangrando" me dijeron, ¿Será grave?, ojalá que no; le cayó una piedra. ¿Te pasó algo? Felizmente no, segvimos caminando; todo pasó, espero. Ahora todos están más alerta qve al principio, los cantos cesaron. Agarré una piedra, la gvardé en mi bolsillo, ojalá no la utilice. Me coloco al costado de la caravana. Segvimos caminando, volteo la mirada y siempre lo veo detrás del camión, avanzando y cvidando su tesoro, el de todos, se pvede perder todo menos lo que va cvstodiando, y lo cvida con sv vida. Tiene semblante de preocvpación; avn falta mvcho, esto recién empieza. No escvcho mvchas risas, otras veces hemos caminado con más alegría.
Por las calles, la gente no se atreve a salir, los pocos qve miran lo hacen desde sv casa, la mayoría prefiere obviar a todo vn pveblo qve qviere sonreír.
Segvimos caminando, parece qve no habrá más inconvenientes; entramos al coliseo sin problemas; no pasó mayor cosa. La salida fve más simple, el tesoro siempre estuvo segvro, fve bien resgvardado. Al final, lo vi persignándose, vna vez más saco sv crvz y la besó. ¿A cvántos santos se habrá encomendado?, esta vez lo hicieron sonreír. ¿Ganamos? Si, ganamos, pero el partido es otra historia.
Ya todos salen, se dispersan. Todo el pueblo sonríe, yo también; es hora de volver a casa, me despido de todos, y voy pensando que hoy es un día para sonreír.